La SEC exige pruebas a los fondos de SpaceX y Anthropic, pero solo alcanza a los no registrados si hay fraude
El regulador bursátil de Estados Unidos puede tardar hasta un año en revisar si los fondos que ofrecen participaciones en SpaceX y Anthropic realmente las tienen. Su jurisdicción no cubre a los vendedores no registrados, salvo que haya sospecha de fraude, y en Brasil la CVM ya emitió alertas sobre estructuras espejo similares.
La Securities and Exchange Commission (SEC), el regulador bursátil de Estados Unidos, intensificó la fiscalización de los vehículos de propósito especial (SPV) que prometen a los inversionistas acceso a acciones privadas de SpaceX y Anthropic antes de una eventual salida a bolsa. Según reportó The Wall Street Journal, la agencia les pide a asesores de inversión registrados que demuestren con documentos que de verdad poseen las participaciones que ofrecen.
Las pesquisas, según fuentes citadas por el diario, consisten por ahora en pedidos de documentos y algunas gestiones presenciales, y pueden durar de algunas semanas a un año.
Lo que prometieron y lo que entregaron
El repunte de quejas de inversionistas y una publicidad más agresiva de estos fondos, en la previa de las salidas a bolsa que se esperan de SpaceX y Anthropic, motivaron la revisión.
Un SPV prometió a sus inversionistas exposición a acciones de SpaceX antes de su salida a bolsa. Después les avisó que esas acciones ya habían sido vendidas antes de que SpaceX empezara a cotizar, lo que redujo las ganancias que esos inversionistas esperaban.
Otra firma que vendía acciones de empresas antes de su salida a bolsa entró en recuperación judicial el año pasado. Citó investigaciones sobre su negocio y la incertidumbre sobre qué poseían realmente sus clientes.
Anthropic corta la cadena
En mayo, Anthropic actualizó un aviso en su sitio web. La empresa dijo que no reconocerá ventas de sus acciones que no hayan sido aprobadas por su directorio, y nombró varias plataformas en línea del mercado secundario que venden participaciones en la compañía, de forma directa o indirecta, a través de SPV.
El aviso apunta al mismo problema que describe la SEC: los fondos venden exposición a una acción que la propia empresa no reconoce como transferida.
El hueco que la SEC no cierra
Los SPV operan con poca regulación. La SEC puede fiscalizar a los fondos ofrecidos por asesores que ella misma registra, pero algunos de estos vehículos son vendidos por firmas que no están bajo su jurisdicción directa. Aun así, la agencia puede investigar y actuar si sospecha fraude.
Un SPV puede tener una participación directa en la empresa que promete, o indirecta, si invierte en otro fondo que a su vez la tiene. Estos vehículos crecieron porque las startups permanecen privadas por más tiempo y los inversionistas individuales buscan entrar en valuaciones que suben rápido.
La ruta que llega a Brasil
La demanda crece entre inversionistas de alto patrimonio y family offices en Brasil que buscan exposición a activos tecnológicos globales.
Plataformas locales ya ofrecen acceso indirecto a SpaceX y OpenAI a través de estructuras offshore y fondos espejo, muchas veces con varias capas de intermediación, un esquema similar al de los SPV estadounidenses.
La Comisión de Valores Mobiliarios (CVM), el regulador brasileño, ya emitió alertas sobre ofertas irregulares de valores en el exterior dirigidas a inversionistas de Brasil. El reporte de Startupi plantea que la CVM debería seguir de cerca cómo termina la fiscalización de la SEC en Estados Unidos.
Para los gestores de fondos y ejecutivos que armen vehículos de inversión en Brasil, la pregunta que deja este episodio es directa: si un fondo no puede mostrar con documentos qué tiene realmente en su cartera, lo que ofrece a sus inversionistas no son participaciones, sino promesas.
Fuentes
Las cifras de este artículo provienen de los siguientes reportes. Los cálculos y las inferencias son nuestros y están señalados como tales en el texto.